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martes, 11 de diciembre de 2012

La vecina vírgen, San Antonio Este, Río Negro, Argentina

La tarde del primer día se la dediqué a la vecina vírgen de San Antonio Oeste, su homónima del Este, cabecera del puerto de aguas profundas por donde sale al exterior parte de la producción de frutas del Alto Valle. Un muelle, treinta casas, bailables con lucecitas rojas, galpones acondicionados para almacenar peras y manzanas, playones para camiones y camioneros, un par de edificios oficiales y nada más, el resto sol, viento, polvo y soledad en exceso, la contrapartida, las mejores playas, las más exóticas como la impresionante de las Conchitas, una lobería escondida, tanto que sus integrantes permiten que te acerques a escasos dos metros y como si nada, siguen su placentera existencia, en síntesis treinta casas, un muelle, una inútil grúa gigante y la vastedad de la Patagonia mas pura reinando en todo su esplendor.
La vuelta tardía me lleva nuevamente al sector de costa de Antonio del Oeste, ahora para contemplar de cerca la fábrica Alpat, (Álcalis de la Patagonia) mega estructura que produce carbonato de sodio para medio planeta, emprendimiento que mantiene dividida la opinión de los habitantes locales, están los que le atribuyen contaminación física y visual y los que defienden puestos de trabajo con muy buenas remuneraciones y posibilidades de crecimiento, escucho voces dispares y cada una tiene razones valederas para confrontar, me vuelvo pensando en esas confrontaciones que parecen instaladas en cada tema de la vida nacional, confrontaciones y contradicciones que se alojan dentro de uno mismo y que le otorgan buena dósis de picante a la vida.

domingo, 9 de diciembre de 2012

El merecido descanso de los gigantes. Puerto de San Antonio Oeste, Río Negro, Argentina

Después de recorrer durante horas las toneladas de óxido que se diluyen al compás del viento en los playones del Ferrocarril Patagónico, le tocó el turno a otros gigantes, gigantes de los mares, que hoy yacen en la costa rendidos al tiempo y casualmente al óxido como denominador común. El Valentín, el Mar del Plata, el Tenor B.Gigli, el Antártica y el Osvaldo R, forman parte de este cementerio resistido por los pobladores con el pretexto que son un montón de chatarra que afea el paisaje.
El Valentín es gemelo del Don Félix hundido a drede frente al Balneario Las Grutas para generar un parque submarino que promocione el buceo.
Caminar entre ellos en bajamar es sorprendente ya que algunos alcanzan los 8 metros de altura y su equilibrio parece tan inestable que sortearlos provoca una leve inquietud.
Dejo tranquilos a los gigantes que imagino dormidos para seguir recorriendo el camino costero que alguna vez fue parte del trazado ferroviario portuario, de ahí la presencia de construcciones típicas de los trenes del sud.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Una visita al solitario mundo de los ferrocarriles patagónicos, San Antonio Oeste, Río Negro, Argentina

Cuando comencé a planificar el viaje me decidí por San Antonio Oeste como punto inicial del recorrido, siempre había sido lugar de paso, de parada mínima, pero que contiene en su interior historia y lugares que merecen una visita. La primera parada en una fría y ventosa mañana me lleva a los talleres del FCP, que guarda en su interior material ferroviario de variado orígen, pero con el común denominador del triste abandono, la recorrida me ubica entre los vagones españoles, máquinas de los veinte, edificios con esa textura patagónica que contagia nostalgia y emoción, el paso se hace lento, nadie a la vista, sólo viento, crujidos atemorizantes y fantasmas.
La visita no podía terminar sin la charla con un viejo ferroviario, memoria viva de los trenes patagónicos, extremos como su entorno, castigados como su inhóspita geografía, me voy con un punto arriba, el siguiente destino se ubica a unas diez cuadras de allí, en un contexto totalmente diferente, pero igualmente bello.

Monta este mar

Después de varios meses sin publicar, comienzo una serie que contará una aventura por los recovecos de nuestra Patagonia, un viaje que vincula mar, estepa y montaña a través de la polvorienta y desolada línea sur de Río Negro y la formidable belleza del poco transitado norte neuquino.
Las tomas corresponden al Volcán Trómen vestido de ocaso, al inabarcable paisaje de la estepa rionegrina
desde la vía de la trochita a su paso por Ojo de Agua y a la magia crujiente de la Playa de las Conchillas en San Antonio Este, tres geografías dispares, tres momentos patagónicos que refuerzan ese carácter de belleza descomunal e indomable que pesa sobre esta porción del mundo