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jueves, 28 de febrero de 2013

Miradores de Darwin, cerca del Puerto Deseado, Santa Cruz, Argentina

Remontando el Deseado, interceptando pisadas que alguna vez supo dejar Darwin en su travesía patagónica. Las tomas invitan a dejarse capturar por la salvaje belleza de la tierra Tehuelche, imperio de rojos, grises, marrones y silencios, invito a la visión de alguna película de Carlos Sorín para poder apreciar en movimiento esta geografía de sobrecogedora contemplación, Días de pesca, Historias mínimas (se me escapa un lagrimón) o hasta la primogénita Pelicula del rey.
El sur costero tiene esa sensación del estar más allá de la 3, esa sensación del quiero llegar pronto, esa creencia que detrás de tanta nada no hay nada mas que nada, y no hay nada mas erróneo. Imploro a los dioses del camino me dejen comprobarlo.

1 comentario:

  1. Es verdad, nada más que nada es una sensación que te acompaña siempre viajando por algunas rutas del sur. Yo alguna vez sentí lo mismo yendo por la 40, pero después, de pronto, una curva de más, y se te aparece, por ejemplo, el lago Argentino, y todo el paisaje circundante...y el glaciar, y de pronto ya es una nada que es mucho!
    Gran trabajo. Abrazo, Rodo.

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