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miércoles, 10 de abril de 2013

Isla Pavón, Santa Cruz, Argentina

La segunda jornada patagónica amaneció gris y tormentosa, hoy la apuesta requería mantener alejada a la lluvia, por el camino sin mejora alguna que nos aguardaba y porque no disponía de otro día en Puerto Santa Cruz. Desayuno admirando una veintena de rayos de sol filtrarse por entre la gruesa capa de nubes, repitiéndome que todo iba a salir como estaba planificado. Rápida visita a la Isla Pavón, oasis verde en medio del paisaje estepario, bañada por un río Santa Cruz increíblemente turquesa, me sorprendo al encontrarme con el camión que transportaba a los represores durante las salvajes y trágicas jornadas en respuesta a la justificada protesta obrera para establecer dignas condiciones laborales, me sorprende el perfume que sobrevuela el aire isleño y permanezco largo rato viendo subir y bajar camioncitos de juguete por sobre ese maravilloso puente rojo punzó.
Con el amigo Pancho volvemos a la ruta, bordeamos Piedrabuena, trepamos la cuesta que balconea sobre la ciudad y llegamos a la conclusión que no habíamos averiguado cuán lejos estaba el ingreso a la estancia, no nos quedaba otra opción que ir probando la llave ante cada candado de cada tranquera, falló la primera y abrió la segunda en medio de una alegría comparable a haber ganado el viaje a Bariloche frente al escribano Prato Murphy. El camino estaba espantoso y las ovejitas son ajenas, cada trescientos metros un lago marrón nos impedía el paso, había que bordearlo por sobre la virginidad de la estepa, atiborrada de filosas piedras y matas altas. Corría el tiempo de manera inversa a nuestro desplazamiento, la lluvia volvía a sobrevolar sobre nuestros pasos y nada indicaba cuanto nos faltaba para alcanzar la tan ansiada meta.

1 comentario:

  1. Es muy bueno tu relato, Rodo! Je! Casi me estoy "devorando" los capítulos! Éste, en particular, tiene suspenso...menos mal que con la publicación de las fotos, la espera, hasta la próxima aparición, se hace super amena! Je! (y el color turquesa del Santa Cruz, también me sorprende!) Abrazoo, y te sigo.

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